Querido Emiliano:

!! NOS HAS DEJADO Y NOS HAS DEJADO CON UN VACIO IMPOSIBLE DE LLENAR !!

Es curioso, en vida no se me hubiera pasado por la imaginación transmitirte estas palabras, pero ahora, siento imperiosamente la necesidad de hacerlas públicas, como yerno y admirador tuyo.

Emiliano, un gran hombre de Baltanás, has vivido 95 años plenos, con una convivencia de 60 años con tu amada esposa Pascuala. Has tenido junto a ella, una gran baltanasiega, 4 hijos, dos hijos, José Luis y Pablo y dos hijas, Amalia y "Marujita", mi esposa.

Aceptaste y conviviste maravillosamente con nosotros, tus yernos, Matilde, Teodoro, Angelines y yo mismo.

Has visto crecer, has adorado y besado a tus nietos, Jose, Javi, Arancha, Mª Asún, Oscar, Jorge, David, Ester, Carlos y a tus ocho biznietos.

Esto es en definitiva tu triunfo, LA FAMILIA... TU FAMILIA, por la que tu luchaste, porque para nosotros no has muerto, no has hecho más que irte con tu sin par esposa Pascuala, nuestra querida Pascuala, una mujer maravillosa y preocupada por su prole familiar, a la que querías con locura, que cuidaba y mimaba a sus descendientes como si se tratara de una gallina cuidando a sus polluelos.

Cuantos recuerdos se me vienen amontonando desde que te fuiste hacia lugares más serenos que los que nos toca vivir, los que te tocaron vivir. Cuando viajábamos juntos en familia; aquel viaje a Portugal. Cuando veniais a Bilbao, para estar temporadas con nosotros.

Recuerdo que una vez, fuimos andando hasta la cima del Monte Serantes, en Santurce... eran otros años.

Recuerdo cuando me contabas las aventuras de tus estancias de joven en Bilbao y aledaños... las escuelas de Garcia Rivero, en Achuri, La Casilla, el cine Abando, Garellano, Ochandiano ...

Recuerdo como te conocí, tus explicaciones sobre cuestiones para mi desconocidas, generalmente, sobre las labores de la labranza. Tu semblante, típicamente cerrateño, sencillo, enjuto, recio, noble. Con unas manos fuertes, producto de tantos años de esfuerzo y trabajo.

Siempre te recordaré vestido con el sempiterno buzo azul mahón, de faena, cortando leña para alimentar la gloria, en el corral y luego, colocandola en una perfecta torre circular.. ! simétria total !.

Me acuerdo también, cuando me hablabas de tus tierras, de tu mina de yeso, tu bodegas, tu majuelo con nogal incluido. Todo ello, producto de tu trabajo, esfuerzo y sudor diario... tampoco hay que olvidar el adicional de tu esposa y tus hijos.

Cuantas madrugadas y acarreos. Cuanta siega (a mano y con zoqueta) antes de mecanizarte. Cuantas ilusiones. Cuanto futuro incierto. Cuantas vueltas a la trilla y a la zanca de la veldadora. Cuantas imprecaciones dirigidas al ganado. Cuantos cocidos en la era. Cuantos sudores y cuanto tracateo de los carros y ladridos de los perros. Cuanta falta de descanso.

Cuanto afán por cumplir con la obligación que te habías asumido, que había que cumplir como buen baltanasiego, para llegar a la meta que se resumía en .. !! ser feliz y vivir con la familía que soñaste crear cuando eras un ilusonado joven !!

Te recordaré siempre con tu boina y tu cigarrillo entre las manos recias... hasta el final.

Mis padres y mi familia te quisieron y también otras personas queridas, del otro lado del Atlantico.

Aquellas tertulias familiares, en invierno en la gloria, rodeado de tus nietos y en verano en la calle, al anochecer. Y las meriendas en la bodega, con toda la familia rodeándoos a ti y a Pascuala.

Como venerabas a tu querida Patrona, la Virgen de Revilla, al Santo Patrón, San Millán y a San Gregorio. Como disfrutabas en la campera en su fiesta.

Siempre me llamo la atención una cualidad tuya, que yo aprecio en su grandeza, la LEALTAD.

Nunca olvidaremos que fuiste el gran progenitor, el padre, el que trabajó, el que luchó por sacar adelante a su familia, sin medios. El que trabajando, de poco hizo lo suficiente.. ! y de eso doy fé !.

Por ello, siempre estaremos en deuda contigo. .... !! luchaste hasta la extenuación y conseguiste crear una familia estable y maravillosa, plena de principios y valores hasta el final !!

Fuiste , padre, abuelo y bisabuelo, cofrade de la Cofradía del Cristo de la Salud, labrador, socio de la Cooperativa "San Millán", alguacil municipal, macero, encargado del Centro de los Jubilados, etc. y sobre todo, aparte de trabajador, de buen baltanasiego y amigo de sus amigos y familiares.... !! fuiste buen cristiano y sobre todo, una gran persona, !!

Estoy totalmente seguro y me siento muy orgulloso de pertenecer a tu familia y juro que no te olvidaré nunca, lo mismo que a la abuela Pascuala, al mismo tiempo que los valores que nos inculcaste, serán el referente para tus generaciones familiares venideras.

!! Tu recuerdo y el de tu querida esposa Pascuala, no se perderá en el olvido de los tiempos, por lo menos en lo que a mi respecta me esforzaré en que así sea. Nunca diste ni un paso demasiado adelante, ni un paso atrás !!

Todos fuimos presentes del adios que el pueblo llano de Baltanás te dió en el tanatorio, primero, en el funeral, en la parroquia de San Millán, después y durante el trayecto hasta el cementerio, rezando el rosario y recordandote en nuestros sentimientos. Te dimos tierra, rezamos y lloramos por tu despedida.

La vida continua.... y continua contigo como referente.

Nos consolamos al pensar que por fin habías conseguido lo que deseabas, descansar en PAZ, junto a tu Pascuala, para siempre.

Quiero darle las gracias de todo corazón al pueblo maravilloso de Baltanás, por su pésame generalizado a la familía del "Fule".

!! Gracias porque cuando un baltanasiego se va, algo queda vacio, que nadie puede llenar, salvo el afecto y el cariño demostrado en el adios, por sus familiares y amigos !!

Gracias querido Emiliano por todo lo que nos has dado en vida y que estoy seguro, nos seguirás dando desde donde estás ahora, en el paraiso celestial, junto a la Virgen de Revilla, San Millán, San Gregorio y tu Pascuala del alma, que ellos reciban nuestras plegarias mediante tu intercesión.

!! DESCANSA EN PAZ, BUEN "BALTANASIEGO"... MI QUERIDO EMILIANO, MI SUEGRO, MI PADRE !!

Tu yerno-hijo, Germán.